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HITOS Y FECHAS HISTÓRICAS


Situación Histórico-política
Sozoranga comparte, en todo orden y sentido, la historia provincial. De la fundación de la ciudad de Loja se dice, asimismo, que data de 1617, plena época colonial, siendo un asiento de encomenderos y hacendados españoles. En 1719, cuando se hacía la repartición de la tierra se menciona al pueblo de Sozoranga. En 1808, pertenecía al cantón Macará.

La parroquia eclesiástica data de 1770, existiendo la evidencia del primer libro de partidas bautismales, cuya primer partida está firmada por el párroco Tomás Ramírez y corresponde a María Josefina Escobar. Su población, a la fecha estaba catalogada en: españoles, mestizos, negros y mulatos. Sozoranga, dicen las referencias estaba considerada como el gran asiento blanco del corregimiento de Loxa.

En 1770, el cura local, Sebastián Solano de la Zala, en el libro de bautizos realiza la división, de los indios en "quintos" y "coronas" diseminados en las viceparroquias eclesiásticas de Tacamoros y Utuana.

Ya, en la vida republicana estaba anexada al cantón Calvas, lo que dio origen a que, en la Convención de 1861, al ser elevado Calvas a la categoría de cantón, Sozoranga fue constituida como cabecera cantonal de Calvas, jurisdicción política que ostentó hasta el 17 de octubre de l863, fecha en la que Cariamanga fue repuesta como cabecera cantonal.
La ciudad, situada en las faldas del cerro Jatumpamba, fue constituida como cabecera política del cantón del mismo nombre, el 18 de noviembre de 1975, mediante decreto Nro.964, durante la dictadura del General Gillermo Rodrigez Lara, pero se conformó el primer cabildo municipal el 20 de Diciembre por lo cual se conmemora en esta fecha el aniversario de su cantonización.


Otras Fechas de Celebración

  • 20 de enero,          Fiesta de San Sebastián de Sozoranga
  • 30 de mayo,           Fiesta de la Inmaculada Concepción de Sozoranga
  • 12 y 13 Junio:       Sagrado Corazón de Jesús (Cada Segundo Domingo de Junio)
  • 9 de Julio:             Feria Agrícola-comercial y ganadera.
  • 30 de Agosto:        Parroquialización de Nueva Fátima.
  • 13 de Octubre,       Fiesta comercial religiosa en honor a la Virgen de Fátima
  • 18 de Noviembre    Parroquialización Nueva Fátima .
  • 24 de Noviembre:   Parroquialización de Tacamoros.
  • 20 Diciembre:        Cantonización de Sozoranga.

Fascinantes leyendas se guardan en la memoria de su población. Aquí, dos de ellas:

se cuenta que en la cima del cerro Jatumpamba existe una mina de oro, de la cual se extraía el metal con cincel. Ello confirmaría el fenómeno ocurrido en l925, cuando la quebrada Senegal tuvo una crecentada considerable a consecuencia de cuyo arrastre, la población se dedicó a lavar oro, recibiendo inclusive una gran afluencia de gente oriunda de otras latitudes del país, entre ellas: Azuay, Cañar y El Oro.

Asimismo está latente en la tradición oral de sus gentes, la batalla del 10 de enero de 1868, librada entre conservadores y liberales, en cuyo contexto sucedió el asesinato del párroco Vicente Rosillo. A estos acontecimientos, se suma también la historia del bandolero cangonameño Naún Briones, llamado el Robin Hood criollo, por ser muy dadivoso con los desposeídos. Este ilustre bandolero lojano, precisamente fue abatido el 13 de enero de 1935, por las fuerzas del orden, al mando del oficial Segundo Morocho, el cual, según la tradición, también ejecutó al padre de Naún en Cangonamá, parroquia del cantón Paltas.

Detallando los hechos se narra lo siguiente: El joven Naún, de tez blanca y de muy buen físico, de estatura pequeña pero de textura corpulenta, había jurado vengar la muerte de su padre entregándose, en su intento, a los brazos de la delincuencia. En una de sus correrías se afincó en Sozoranga, donde se casó y se granjeó la amistad de dos nativos, a quienes integró a su banda, por ser tan valientes o mejores que él. El Ejército los localizó en el sitio Los Pozos, bastante despreocupados y beodos. Al sentirse sorprendidos por la fuerzas del orden, los tres de la épica jornada, corrieron a refugiarse en el centro poblado, pero con tal mala suerte que, ante de llegar, se vieron rodeados refugiándose en la cueva de la quebrada Piedra Liza, desde donde se defendían con sus armas, mientras la tropa les hacía fuego desde la distancia procurando rendirlos, sin lograrlo, por cuanto los tres valientes ofrecían resistencia. Por órdenes de Morocho, la tropa los atacó con la estrategia del corte tenaza, hasta llegar a su trinchera para capturarlos vivos. Ante la imposibilidad del intento, la tropa optó por lanzarles cargas de dinamita, ocasionando la muerte de los perseguidos.